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La dirección de las empresas está enfrentando niveles de complejidad del negocio sin precedentes, volúmenes de información cada vez más elevado y mayores exigencias del mercado. Para enfrentar estos desafíos, los concesionarios deberán adoptar una disciplina de gestión de riesgos en la planificación y evaluación de los objetivos estratégicos. El Sistema de Gestión de Riesgos alerta a la dirección cuando los indicadores claves del negocio presentan valores anormales que podrían representar potenciales amenazas. De este modo, sin necesidad de invertir tiempo en controles, la organización puede gestionar enormes volúmenes de información con la tranquilidad de que será informada ante cualquier desvío en el cumplimiento de los objetivos estratégicos o en la realización de las tareas operativas. Esto posibilita la eliminación de los controles manuales ampliando enormemente sus alcances y alcanzando niveles de eficiencia sin precedentes. Uno de las principales deficiencias de los mecanismos de control tradicionales, es que cuando se detecta el desvío ya se produjo la pérdida y no es posible revertir la situación. El Sistema de Gestión de Riesgos funciona en forma preventiva, y permite a la organización detectar las amenazas antes que ocurran, permitiéndoles actuar en forma proactiva y no reactiva. |
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